Descripción del puesto
En la Corporación Crecer Mejor, trabajamos con el propósito de “proteger y acompañar el desarrollo integral de niñas y adolescentes gravemente vulneradas, procurando restituir su derecho a vivir en familia, promoviendo una cultura del buen trato”.
Nos encontramos en búsqueda de Terapeuta de revinculación familiar, para integrarse a nuestra Residencia ubicada en La Pintana.
Objetivo: Acompañar y apoyar a las niñas y adolescentes de la residencia en sus procesos, favoreciendo su desarrollo integral, contención emocional y autonomía progresiva, diseñando e implementando intervenciones sociales individuales, familiares y socio-comunitarias. Su gestión busca la restitución de derechos vulnerados y la resignificación de experiencias traumáticas, mediante una administración técnica y legal rigurosa, orientada a una revinculación familiar efectiva o una preparación para la vida independiente, en coherencia con los estándares y directrices de la corporación y el servicio de protección.
Funciones:
1. Velar por el adecuado desarrollo de los procesos y experiencia de las niñas y adolescentes, supervisando su ingreso, adaptación, formación y egreso de la residencia, según los estándares de la corporación y la normativa vigente del servicio.
2. Evaluar la adaptación y el estado emocional de niñas y adolescentes, al ingreso y durante su permanencia en la residencia, para identificar de manera temprana los recursos personales, necesidades específicas y posibles factores de riesgo.
3. Brindar acompañamiento terapéutico y contención emocional, tanto a nivel individual como grupal, mediante sesiones programadas y talleres socioeducativos, orientados a la reparación y el desarrollo.
4. Realizar seguimiento continuo a sus labores, registrando detalladamente los avances, dificultades y la evolución general del proceso terapéutico, en las plataformas institucionales y del servicio especializado de protección.
5. Generar una alianza terapéutica con las familias y/o adultos significativos, manteniendo sesiones periódicas que permitan abordar los objetivos planteados en el Plan de Intervención Individual (PIIU), sensibilizar y fortalecer las herramientas de cuidado y competencias parentales.
7. Ejecutar visitas domiciliarias periódicas, con el fin de indagar en la situación familiar en su propio contexto y evaluar la viabilidad técnica de los procesos de revinculación.
8. Promover la problematización en los adultos, sobre los motivos de ingreso, trabajando activamente en la modificación de las dinámicas que originaron la vulneración de derechos (registro de Intervención Unificado).
9. Coordinar y asegurar la continuidad de atenciones, gestionando derivaciones y controles con dispositivos externos y redes territoriales para garantizar un abordaje integral.
10. Acompañar y preparar a las niñas y adolescentes en procesos judiciales ante Tribunales de Familia o procesos penales, asegurando su contención y el respeto a sus derechos procesales.
11. Garantizar la participación efectiva de las niñas y adolescentes, mediante asambleas mensuales y sesiones grupales, integrando sus perspectivas en los informes y planes de intervención.
12. Fomentar una sana convivencia en la residencia, co-construyendo marcos normativos y de convivencia que aseguren un entorno predecible, seguro y de trato digno, favoreciendo prácticas de cuidado, regulación emocional y abordaje no violento de conflictos.
13. Participar activamente en el Análisis de Casos, aportando criterios técnicos para la construcción y ajustes del PII-U bajo una mirada interdisciplinaria, aportando criterios técnicos y estrategias de intervención.
14. Elaborar informes técnicos y sociales para el equipo interno de la residencia, tribunales u otras instituciones, resguardando la confidencialidad y pertinencia de la información.
15. Liderar el manejo de crisis y la implementación de protocolos de seguridad, garantizando respuestas rápidas, no violentas y adecuadas ante situaciones de emergencia o conflicto.
16. Acompañar a niñas y adolescentes, generando un vínculo significativo y protector, que le permita conocer sus necesidades, velar por la satisfacción de las mismas, y resolver las situaciones que se presenten.
17. Realizar reporte diario y semanal a jefatura directa, respecto a novedades, alertas y situaciones presentadas, coordinando con el equipo asignado, apoyando en el seguimiento de casos específicos, para abordarlas a tiempo y facilitar la toma de decisiones oportunas.
18. Apoyar en la implementación de las rutinas diarias de la residencia, colaborando en actividades educativas, recreativas y terapéuticas, asegurando su cumplimiento y mejora continua.
19. Aplicar el Modelo Prevención del Delito (MDP) y todas las acciones que de ahí se deriven que sean competentes al rol (participar de las capacitaciones que entreguen medidas de prevención e información de cómo se debe gestionar el riesgo de comisión de delitos contra NNA y mal uso de fondos públicos).
20. Actuar responsablemente para comunicar, entender y aplicar el MPD, contribuyendo a mantener actualizados sus documentos de certificados de antecedentes con fines especiales, reportes de inhabilidades para trabajar con menores y maltrato relevante, declaración jurada y certificados de formación y
capacitaciones realizadas.
21. Realizar cualquier otra labor relacionada con sus funciones y ámbito de responsabilidad que le sea asignada, en función de las necesidades de la corporación, del servicio y de las niñas y adolescentes de la residencia.